Mantener entretenido a un niño pequeño a veces puede parecer una lucha. Con su corta capacidad de atención, parece que pierden rápidamente el interés por algo y ya están listos para pasar a la siguiente actividad. Así que, en lugar del tiempo frente a la pantalla, ¿cuáles son algunas formas fáciles de mantener entretenido a un niño pequeño?
Los niños pequeños son pequeños seres humanos curiosos y juguetones por naturaleza, a los que les encanta sentirse como un gran ayudante. ¡Convierte las tareas cotidianas en juegos con ellos! Jugar a juegos sencillos con cosas que se encuentran por la casa es una forma maravillosa de hacerles participar, al tiempo que favoreces su desarrollo. Las actividades que se indican a continuación pueden favorecer las habilidades motoras, el desarrollo del lenguaje y el desarrollo cognitivo, además de estrechar vuestro vínculo.
Desde utilizar canciones durante la limpieza hasta jugar al escondite con peluches, aquí tienes cinco juegos atractivos para jugar con tu hijo pequeño en casa:
- Limpia la canción: Mientras limpias, canta con tu hijo una canción sobre lo que estás haciendo. “Estoy quitando el polvo de la silla” o “Estoy recogiendo los juguetes que te llenan de alegría”. Puedes utilizar voces tontas, rimas o cantar al son de una canción favorita. Si tu hijo es lo bastante mayor para ayudar, dale un trapo para quitar el polvo o invítale a recoger los juguetes contigo. Una canción sobre lo que estás haciendo captará la atención de tu hijo y establecerá conexiones entre los sonidos, la vista y el significado. Los niños sienten especial curiosidad por las cosas nuevas y la curiosidad es muy importante en el aprendizaje.
- Escóndete: Mientras juegas con tu hijo, coge un peluche u objeto y escóndelo mientras tu hijo te observa. Pregúntale: “¿Dónde está?” y deja que lo encuentre. Luego pregúntale a tu hijo si puede esconderlo y tú lo encuentras. Crea una porra para cuando cada uno de vosotros encuentre el juguete y seguid turnándoos. Cuando tu hijo te ve esconder su juguete y luego lo encuentra, se está concentrando y utilizando su memoria de trabajo. Cuando tu hijo esconde el juguete, está imaginando cómo pensarías tú para encontrar un escondite difícil. Estas habilidades son importantes para el aprendizaje.
- Vigilantes de ventanas: Pregunta a tu hijo si quiere mirar por la ventana y ser un “Observador de Ventanas”. Sigue su mirada mientras señalas y dices lo que ves. Muéstrale a tu hijo dónde estás mirando. Crea nombres para lo que hay ahí fuera y habla de lo que hace cada cosa. Cuando tu hijo va y viene contigo sobre lo que cada uno ve, está aprendiendo de ti. Nombrar lo que estáis viendo ayudará a tu hijo a aumentar su vocabulario de forma significativa.
- Banda de platos: Cuando estés fregando los platos, utiliza una de las ollas limpias y una cuchara de madera para hacer un tambor. Enséñale a hacer ruido golpeando el fondo de la olla. Deja que lo intente. Id yendo y viniendo, turnándoos para hacer sonidos. Cuando tu hijo te observa y luego tú le observas a él, estáis aprendiendo el uno del otro y sobre causa y efecto. Cuando interactuáis juntos, tu hijo está aprendiendo a prestar atención y a comunicarse.
- Aprende a utilizar las herramientas: Para realizar esta actividad, simplemente busca oportunidades en las que tu hijo pueda utilizar una herramienta para coger algo que esté fuera de su alcance. Por ejemplo, si su juguete se cae debajo de una silla, dale una regla o una cuchara de madera para ayudarle a alcanzarlo. También puedes preparar un juego con bloques y una cuchara de madera. Pídele que cruce la mesa con la cuchara para alcanzar los bloques. ¿Cuántos puede alcanzar? Si algo está fuera de su alcance, como un libro en una estantería, dale un taburete para alcanzarlo. Asegúrate de supervisarle cuando utilice un taburete o una escalera de mano.
Tanto si te asomas a la ventana para ver pájaros como si conviertes los objetos de la cocina en una experiencia musical, estas ideas transforman los momentos cotidianos en oportunidades de interacción y crecimiento.