¿Podría la terapia ayudar a mi hijo?

¿Podría la terapia ayudar a mi hijo?

¿A tu hijo le cuesta controlar las emociones fuertes? ¿Le cuesta escuchar y seguir instrucciones en casa? ¿Le cuesta relacionarse con sus compañeros? ¿Ha pasado tu familia recientemente por un cambio importante, como un divorcio, una adopción o un suceso traumático? ¿Alguna vez te has planteado llevar a tu hijo al terapeuta?

 

Sabemos que la terapia infantil puede resultar intimidante tanto para los cuidadores como para los niños que no están familiarizados con el proceso. La terapia es un recurso maravilloso para apoyar el crecimiento y el desarrollo de un niño. La terapia puede ayudar a los niños y a sus familias a aprender habilidades para regular las emociones, llevarse mejor con los demás y procesar recuerdos traumáticos. La terapia puede ayudar a los niños a reforzar su autoestima y a aumentar su capacidad de resiliencia. Las investigaciones demuestran que abordar los problemas de salud mental o los retos familiares en el momento en que surgen, en lugar de esperar a que el niño sea mayor, le beneficia muchísimo. Recurrir a la terapia infantil proporciona a los niños y a sus cuidadores las herramientas necesarias para afrontar las preocupaciones actuales y la confianza para hacer frente a los retos futuros como familia.

 

La terapia podría ser beneficiosa para tu hijo si:

  • Tu hijo suele estar triste, preocupado, asustado o retraído
  • Tu hijo muestra poca autoestima o se habla a sí mismo de forma muy negativa
  • Tu hijo muestra un comportamiento muy agresivo hacia ti o hacia otras personas
  • Tu hijo es tímido y se pone muy nervioso con otros niños
  • A tu hijo le cuesta escuchar, seguir instrucciones o prestar atención, tanto en casa como en el colegio
  • Tu hijo sufre fobias excesivas
  • Tu hijo sufre acoso escolar o está acosando a otros niños
  • Necesitas ayuda con la crianza de tus hijos para abordar las preocupaciones o los problemas relacionados con la disciplina
  • A menudo te sientes desconectado y estresado en la relación con tu hijo

 

Entonces, ¿en qué consiste la terapia infantil? Te cuento:

La terapia infantil crea un espacio seguro y acogedor para que los niños exploren sus emociones de una forma adecuada a su desarrollo. No se parece a la «terapia de conversación» tradicional con la que la mayoría de los adultos están familiarizados. La terapia infantil se basa en el juego. El juego es una parte esencial de la terapia infantil porque es el primer lenguaje del niño. ¡Antes de que los niños puedan hablar, ya saben jugar! Las investigaciones demuestran que los niños aprenden más rápido a través del juego que con cualquier otro método. El juego beneficia todas las áreas del desarrollo del niño: cognitivo, social, emocional, del habla y del lenguaje, y físico. El juego entre un cuidador y el niño refuerza el vínculo entre padres e hijos, o apego, que también es una parte esencial de la terapia infantil. La terapia basada en el juego incluye el juego, el arte y otras formas creativas de expresión y regulación emocional. Esta terapia permite al terapeuta y a los cuidadores adentrarse en el mundo del niño y ayudarle a procesar sus experiencias y emociones de una forma adecuada para su edad.

 

¡La terapia infantil también ayuda a los cuidadores!

Los cuidadores juegan un papel clave en la terapia de un niño. Un terapeuta infantil puede ofrecer orientación a los padres sobre temas como la regulación emocional, la disciplina, cómo fomentar relaciones sanas y mucho más. Los problemas familiares, como el divorcio, los conflictos entre hermanos o los traumas familiares, se pueden abordar en la terapia con el niño, los cuidadores y otros miembros de la familia juntos en la consulta. El objetivo es que el terapeuta y el cuidador trabajen juntos para apoyar al niño y alcanzar los objetivos a lo largo de todo el proceso terapéutico.

 

¿Dónde puedo encontrar un terapeuta?

Nunca se es demasiado pequeño para empezar a trabajar con un terapeuta; incluso los bebés y los niños pequeños pueden beneficiarse de la terapia. Si te preocupa el comportamiento de tu hijo, su desarrollo socioemocional, o si te cuesta la crianza y sentirte conectado con él, habla con su pediatra. El pediatra de tu hijo puede recomendarte terapeutas de salud mental especializados en trabajar con niños. También puedes usar un directorio en línea, como el de Psychology Today o el de la Asociación de Terapia Lúdica, para buscar terapeutas infantiles en tu zona.

 

Si vives en Colorado o Nueva York, ¡también puedes ponerte en contacto directamente con la Fundación Ardent Grove para ver si nuestros servicios son adecuados para tu hijo y tu familia!